METABOLISMO / FRANCIS HOLWAY

LA INSULINA CONSEJOS SALUDABLES

El mercado


El mercado

julio de 1977: 


 La ciruela gorda, de puro jugo que te inunda de dulzura, debe ser comida, me enseñaste, con los ojos cerrados. La ciruela remolacha, de pulpa apretada y roja, es para comer mirándola. Te gusta acariciar el durazno y desnudarlo a cuchillo y preferís que las manzanas vengan opacas para que uno pueda arrancarles el brillo con las manos.El limón te inspira respeto y las naranjas te dan risa. No hay nada más simpático que las montañas de rabanitos y nada más ridículo que el ananá, con su coraza de guerrero medieval.

 Los tomates y los morrones parecen nacidos para exhibirse panza al sol en las canastas, sensuales de fulgores y perezas, pero en realidad los tomates empiezan a vivir su vida cuando se mezclan con el orégano, la sal y el aceite, y los morrones no encuentran su destino hasta que el calor del horno les deja en carne viva y las bocas nuestras los muerden con ganas.

 Las especias forman, en el mercado, un mundo aparte. No hay carne que no se excite y eche jugos, carne de vaca o de pez, de cerdo o de cordero, cuando la penetran las especias. Nosotros tenemos siempre presente que de no haber sido por las especias no hubiéramos nacido en América y nos hubiera faltado magia en la mesa y en los sueños. Al fin y al cabo, fueron ellas las que empujaron a Cristóbal Colón y a Simbad el Marino.

 Las hojitas de laurel tienen una linda manera de quebrarse en tu mano antes de caer suavemente sobre la carne asada o los ravioles. Te gustan mucho el romero y la verbena, la nuez moscada, la albahaca y la canela, pero nunca sabrás si es por los aromas, los sabores o los nombres. El perejil, especia de los pobres, lleva una ventaja sobre todas las demás: es la única que llega al plato verde y viva y húmeda de gotitas frescas.

Eduardo Galeano - Días y noches de amor y de guerra.

 

Vuela por ti mismo

Se puede perder peso casi con cualquier programa, pero no volver a ganarlo es otra historia

1. DIVERTITE

Liberar tensiones es una de las principales razones por las que se come de más y se eligen mal los alimentos.

 

Tu tarea es darte cuenta qué te divierte. Tal vez sea tomar clases de salsa, los juegos de mesa, el yoga, ser voluntario en alguna ONG...

 
Enfocarte en la diversión puede sonar trillado, pero hay una buena razón para tenerlo en cuenta: más diversión tenés, menos vas a necesitar la comida y la bebida para divertirte.

2. APRENDER QUE LA COMIDA NO ES LO QUE REALMENTE QUERÉS...

 

...sino que estás escapando. La comida nos distrae. Entonces, cuando te comés medio kilo de helado, lo que estás buscando es esa recompensa.

 

Pero la comida no te dará eso que estás buscando realmente. Tenés que preguntarte: si tuviera la varita mágica, ¿qué cambiaría de mi vida ahora mismo?"

 

Eso te ayudará a darte cuenta qué es lo que realmente te está molestando.

 

3. ENTENDER QUE EL 80% SE TRATA DE LA DIETA

Por más que te mates en el gimnasio, si no tenés una buena dieta no vas a notar ningún cambio.

 

Mientras el ejercicio es la clave para tener energía y estar de mejor humor, la dieta es la llave para bajar de peso.

4. PLANIFICÁ, PLANIFICÁ, PLANIFICÁ

A menudo tenemos que elegir entre nuestra mente cortoplacista e irracional, y nuestra mente largoplacista y racional.

 

Cuando estamos hambrientos, estresados o cansados, es más difícil tomar buenas decisiones. Además, ¿cuándo fue la última vez que te antojaste de comer pollo hervido y ensalada?

 

Claro que tener un plan no implica necesariamente cumplirlo, pero es un buen comienzo...

5. ELEGÍ UN CAMINO SOSTENIBLE

Parece ser algo del sentido común, pero no es habitual.

 

No tiene sentido meterse en un plan que no se podrá sostener en el largo plazo, pero mucha gente hace dietas exprés que son muy agresivas.

 

Antes de empezar cualquier programa de pérdida de peso, debés preguntarte: ¿Me veo comiendo sólo durante los próximos 5 años? "Si la respuesta es no, entonces esa dieta no funcionará".

 

6. ANTES DE COMER, FIJATE SI REALMENTE TENÉS HAMBRE

Una de las mayores razones por las que la gente tiene sobrepeso, es porque están emocionalmente hambrientos, no físicamente.

 

El hambre físico viene de a poco y se satisface con cualquier comida. Pero el hambre emocional viene de pronto, es urgente y es por alguna comida específica, por ejemplo, helado o chocolate.

Es porque no tenés hambre de comida, sino de algo más. Entonces, cuando estás comiendo, deberías detenerte un momento y reflexionar si estás comiendo porque tenés hambre o porque querés cambiar lo que estás sintiendo en ese momento.

7. NO TE OLVIDES DE LOS PERMITIDOS

No firmes un contrato en el que prometas que nunca te darás un permitido... Si sólo fuera tan fácil. Es como decirle que no esté triste a alguien que está deprimido. Es ridículo. Nunca darse un permitido es insostenible y ni siquiera es deseable.

 

Deberías comer eso que te tanto te gusta cuando sea especial para vos. Preguntate:"¿recordaré esto en dos semanas?". La mayoría de los permitidos no son memorables, son papas fritas de paquete o cualquier cosa del kiosco.

 

Esperá al permitido que será épico, como tu factura favorita de tu panadería favorita.

 
El verdadero secreto de una perdida de peso sostenida, es que no hay secreto. Se trata de comer bien, ejercitar... y hacerlo consistentemente. Entender qué es lo que se atenta contra la constancia es la única manera de adheriri a un plan y tener los resultados que uno realmente quiere.

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